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Por Atzín e Izel, CAZAMONSTRUOS DEL ARTE
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¡El Rinoceronte Enamorado a la vanguardia teatral de la república mexicana!

Somos los niños periodistas del CLUB LOS CAZAMONSTRUOS DEL ARTE colaborando con Ciudad Ocio, en Paso de Gato:

Te saludamos desde el Teatro El Rinoceronte Enamorado, espacio escénico potosino donde disfrutamos de “El Guardián de las Sombras”, obra escrita y dirigida por Caín Coronado.

Atzin: Debo confesarles que esta obra me gustó muchísimo, los efectos, la escena de los guachichiles, las sombras y el guardián, estuvieron más que geniales.

Al salir del teatro rumbo a casa, el pqueño Tonatiuh nos bombardeó de preguntas: ¿por qué existe tanta violencia en las familias?, ¿por qué los hombres tienen que hacer guerras?, ¿por qué la hija dejó al papá?, ¿ por qué se enfermo el guardián?, ¿por qué las sombras al principio estaban solas?, ¿adónde se fue el guardián cuando vio el mar?

Traté de dar respuestas a sus preguntas, pero siempre surgía otra, así que esa tarea de responder se la dejo al director teatral Caín Coronado.

Regresaremos al teatro para entrevistarlo de nuevo:


Atzín: ¿Cómo te inspiraste para hacer "El Guardián de las Sombras"?

Caín: “El Guardián…” es parte de un proyecto más grande que se llama "La trilogía de de la Soledad", son tres obras.

El Rinoceronte Enamorado es una compañía particular que tiene tres directores: Jesús Coronado, Edén Coronado y yo; los tres dirigimos la mayoría de las obras que  aquí se presentan. Unos amigos nos dijeron "que esto parecía una pista de tres plazas", porque cada uno dirige de manera diferente. Nos quedamos con el comentario, pasó el tiempo y un día decidimos dirigir el mismo tema con obras diferentes, ese tema era “Rey Lear”, una obra de William Shakespeare.

Yo hace tiempo quería hacer una versión de “Hamlet” de William Shakespeare pero para niños, en ese momento no fue posible hasta ahora.

Así que cuando se decidió que el tema de la obra a montar era “Rey Lear”, dije: va, esta vez hago un “Rey Lear” para niños. Digamos que esta fue la  primera inspiración.

Conforme fui trabajando con el texto, pensé: es una obra bastante fuerte y me preguntaba: ¿cómo la hago para niños? Buscando y buscando, me encontré un cuento de Michael Ende: "El teatro de Sombras". Al leerlo, rápido vino a mi mente la idea, así que me dije: ésta es la obra. Ya sólo me queda adaptarla.

La manera en la que escribo o me inspiro surge de las maneras más raras, muchas veces me surgen las ideas comiendo, por ejemplo: un día comiendo una torta, después de morderla me le quedo viendo e inmediatamente vino la idea de la obra, que -por cierto- la idea no tenía nada que ver con la torta; saqué una servilleta, anoté la anécdota y dos años después hice la obra.

La inspiración es una cosa muy rara, porque te surge en los momentos en que menos esperas. Hay un músico de Jazz que dice que él duerme con una libreta y un lápiz debajo de su almohada porque él cree que las musas le cuentan las historias durante el sueño y sólo tiene que acordarse y apuntarlas al despertar.
El “Rey Lear” es parte de una trilogía (tres obras en escena), así que el proceso fue diferente. Aquí  había que escribir una obra que hablara del Rey Lear para niños, en esta caso me puse a buscar cuentos, anécdotas que me pudieran funcionar. Ya tenía tiempo con deseos de hacer una obra en la que pudiera estar muy presente, algo así como el “darle la vuelta” al teatro. Y el espectador y los niños particularmente vieran cómo es que se hace todo desde atrás. Así que esta obra me permitió que la gente viera el foro, los telones, que viera cómo ellos se visten y cómo se enganchan, es decir, que no fuera una obra típica donde el público sólo viera la magia y no cómo lo hacen. Mi deseo era que los niños vieran cómo se hace la magia.

Existen dos Club Los Cazamonstruos; uno en San Luis y otro en Mérida. Son nuestros colaboradores.

Atzin: ¿Tú escribiste la obra “El guardián de las Sombras”?

Caín:  Sí, yo escribí la obra, utilicé un formato literario que se llama “pastiche”, básicamente es como agarrar varias obras que ya existen y las fui juntando.

Tomé la obra de William Shakespeare “Rey Lear”, de la que dejé los textos tal cual; sólo corregí algunas palabras que eran difíciles; agarré tres obras del Rinoceronte Enamorado: “Pescar Águilas”, “Justos Castigos” y “Los Dragones del Desierto”, así como el cuento de Michael Ende… Y con estas cinco obras lo que hice fue agarrar pedazos  de cada una y unirlos de tal manera que ensamblaran y sólo escribí textos que me funcionaran para la transición. Por ejemplo, todo lo que se oye en voz off, todo lo que dice la hija: eso sí lo escribí.

Niños de comunidades trabajan con la promotora Claudia Vega Martínez (SLP) y LOS CAZAMONSTRUOS DEL ARTE. 

Atzin: ¿Cómo hiciste los personajes?

Caín: Ahí si no podría llevarme el crédito, todo eso es trabajo de los actores; lo que hicimos más bien fue mucho trabajo de mesa. Les cuento:  leímos la obra (por ejemplo. Decíamos: este personaje se llama Miedo a la oscuridad -evidentemente refleja el miedo a la noche, que muchos tuvimos de niños-, y todos los personajes tienen cachitos de Lear; es como ir viendo cachitos de la infancia de Lear, pero el cómo se ven, el cómo se mueven… casi todo… lo hacían ellos, yo les daba líneas de cosas que funcionaban  o no funcionaban. Creamos de manera colectiva ese proceso.

Hicimos un grupo de facebook y todos subían fotos de cómo creían que se iban a ver los personajes. Por ejemplo: Silencio Perpetuo, ella desde el principio propuso el gorro de aviador, los goggles, la chamarra y lo único que yo propuse fue el pantalón que ella utiliza Muy estimulante fue el trabajar con ellos y sus propuestas de objetos, voces, movimiento.

Atzin: ¿Por qué crees que es importante que los niños vengan al teatro?

Caín: Creo que es muy importante que todo mundo venga al teatro, pero el niño es importante porque puede adquirir el gusto por ver teatro desde temprana edad y así seguirá viendo teatro cuando se convierta en un adulto.

El teatro tiene una función importante, que es hablar de cosas importantes a la gente.

Cada obra tiene su tema en particular… En esta obra me parece importante hablar de cuando perdemos a un ser querido. La muerte debería ser una transición normal; los adultos la hemos cargado de miedos y cosas oscuras y si tú planteas a los niños que la muerte se trata de manera natural, el niño  nunca tendrá miedo, ni rencores; por eso es importante el teatro, porque el niño verá cosas… lo van a poner a pensar cosas… le van hablar de su propia realidad.
Atzin: Felicidades, Caín, y a cada uno de los integrantes de esta puesta en escena, ¡la disfrutamos muchísimo! Muchas gracias.

Nuestros colaboradores infantiles: Atzín e Izel.

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