Menú Ciudad Ocio
18 OCTUBRE 2016
  • Comentarios

Domingo 16 octubre de 2016
Indio, California.
Desert Trip
Día tres. The Who / Roger Waters


Giovana Enríquez 

En los mejores relatos, el tercer día es el que determina la historia. En este caso, los que estuvimos ahí fuimos tanto discípulos como testigos del que pareció ser el último día en la historia de las reuniones del rock. El espacio dejó de ser un lugar para mostrarse desierto convertido en escenario, con sus grietas de pasado y montañas flanqueando el momento de resurrección del rock.


Giovana Enríquez 

Fue demasiada emoción el primer día como para detenerme a mirar el tiempo y su historia particular que se convertía en canción mientras pasaban las horas; así que fue hasta el domingo cuando me di cuenta de la importancia de estar ahí, al lado de señoras que aún conservan las entradas de sus conciertos de juventud, o de señores que tomaron las decisiones más importantes escuchando esa música, o de parejas que bailaron en su boda alguna de esas canciones. Cuando eres joven no es tan fácil entender que la historia te está cantando al oído.


Giovana Enríquez 

¿Quién hubiera pensado que The Who y Roger Waters le cantarían al mismo público en la misma noche? Ambos tan distintos, ambos tan imponentes. Con The Who, la mayor parte de los señores alzaron los puños en señal de victoria al final de las canciones, ¿qué habrían celebrado? Con Pink Floyd, las manos de los jóvenes se extendían al aire nocturno, ¿qué estarían pidiendo?


Giovana Enríquez 

Era el público perfecto, ese que se reconoce sólo por llevar una playera o un tatuaje,  un sombrero o una chamarra con las iniciales de las bandas de ese fin de semana.


Giovana Enríquez 

El Desert Trip no fue un concierto, fue una simulación de guerra en donde la voz de Roger Waters se convertía en tratado de paz, también fue un prisma, y los colores del arco iris se extendieron en el aire, eterna promesa de la música que resucita a diario; incluso fue una reunión de niños que cantaron exigiendo una respuesta a uno de los momentos políticos más importantes de la historia: “derriba el muro”. Más que un concierto, The Who convirtió el escenario en una pantalla de televisión, en la cual muchos de los presentes vieron de nuevo al hombre que les dio tantas respuestas o sólo los puso a bailar en alguna fiesta por ahí de los setenta. No fue un concierto, y eso es lo que lo hizo inmenso, lo que nos llevó a emocionarnos por una pantalla con mensajes de guerra, de paz, de familia, de juventud, de vejez, de gestos, de luces, de animales, de helicópteros; una pantalla que, por un momento, en una época en la que vivimos de imágenes aisladas, pudo unificarnos en un solo mensaje: el del poder de la música para unir los versos que llevamos dentro y, juntos, componer la mejor canción. 


Giovana Enríquez 

Lee más de este concierto:

Desert Trip I, Desert Trip II

Sobre el autor:

Giovanna Enríquez 
Twitter: @giiork

Comentarios


Ciudad Ocio | Footer