Menú Ciudad Ocio
Por Salvador Lemis
  • Comentarios

Boris Vian fue un chico maldito. Nació en Francia en Hauts-du-Seine, el 10 de marzo de 1920 y murió en 1959. Fue un novelista, dramaturgo, poeta, músico de jazz, ingeniero, periodista y traductor. En su corta vida usó varios heterónimos como Vernos Sullivan, Boriso Viana, Baron Visi, Brisavion, Navis Orbi, Bison Ravi, jugando con los anagramas de su propio nombre. Díscolo y rebelde, cambió las letras francés con sus pocas novelas. Escribió obras teatrales, letras y música de canciones, cuentos y novelas… En el hogar familiar el Arte era una cuestión importante, su madre era una amante de la ópera; su padre era poeta aficionado, traductor de inglés y alemán, aparte de interesarse por la mecánica y la electricidad. Recibió una esmerada educación y desde niño se relacionó con todo tipo de intelectuales y diletantes. Jean Paul Sartre y Albert Camus le publicaron sus primeros escritos, crónicas sociales y críticas de jazz. Escribió “Escupiré sobre su tumba”, y fue censurada por su violencia y sexo descarado en las páginas, aunque la publicó fingiendo ser un escritor negro estadounidense llamado Vernon Sullivan. Otras de sus novelas son “Todos los muertos tienen la misma piel”, “Que se mueran los feos”, “Vercoquin y el pláncton”, “Con las mujeres no hay manera”, “La hierba roja”, entre otras. Tenía un edema pulmonar que le hizo recaer varias veces, hasta que finalmente este padecimiento lo mató. Actuó en varias películas e incluso fue premiado en Cannes. “La espuma de los días” tiene un aire de “lo real maravilloso” que en literatura surgiría después, pero se adelantó incluso al “realismo mágico”. Fue publicada en 1947 y habla de lugares en Estados Unidos en los que jamás estuvo, como Nueva Orleans, Davenport y Memphis. Esta novela extraordinaria no tuvo éxito en vida del autor, a pesar de haber sido promovida por Sartre y Queneau. Los personajes se mueven en un universo de magia y desolación, salvados y perdidos a la vez por la pasión que sienten: Colin y Chloé. Personajes inolvidables. Todo parte de un suspiro que enferma a la bella Chloé, a quien le nace un nenúfar en el pulmón. La casa va empequeñeciéndose hasta que incluso un ratoncito que vivía en ella debe hacer sus maletas y largarse… Colin, desesperado, teme que su novia muera, entonces… Fue adaptada al cine en 1968 por Charles Belmont. Luego se hicieron dos versiones más, una del director japonés Go Riju, “Kuroe” (2001) y otra por Michel Gondry en 2013. Hay que disfrutar esta bellísima novela que significa un canto al amor y a la enfermedad. Ciudad Ocio la recomienda como una de las lecturas que debes leer en esta vida.

Comentarios



Más Artículos

El lugar de los poetas. Un ensayo sobre estética y política

Redacción Ciudad Ocio

DRAMATURGIA OBRAS BREVES, EN PASO DE GATO

Salvador Lemis

Reflexión/Arte

Editorial Ciudad Ocio

LA DRAMATURGIA DEL CLOWN: EL 29 DE AGOSTO CON LA PRESENCIA DE SU AUTOR EN PASO DE GATO

Salvador Lemis

Ciudad Ocio | Footer