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ASESINO DE GAYS

UN MALDITO LOBO SOLITARIO ACECHANDO DESDE LA SOMBRA

La masacre de Orlando ha dado mucho de qué hablar en redes. Nadie se coloca en el lugar del dolor de parejas, amores, parientes y amigos cercanos. Cuarenta y nueve almas que se escaparon volando a los espacios de la luz infinita.

En la película ELEFANTE (2004), la tesis de Gus Van Sant en su Death Trilogy SE HACE MÁS ACTUAL. Una cámara que persigue silenciosamente, una por una, a víctimas y victimarios. Nos da tiempo a meditar, a medir los pasos del horror, a convertirnos en cómplices del disparate cruel de los humanos. Y nos olvidamos de que formamos parte de esa masa sanguinaria que sigue matando a los semejantes.

En el poema del metafísico inglés John Donne (1572-1631) también se hace referencia a ello. Ernst Hemingway lo usó después para titular una novela:

“La muerte de cualquier hombre me disminuye

porque me encuentro ligado a la humanidad…

Por eso nunca preguntes por quién doblan las campanas:

Doblan por ti”.

Así que cada persona que fuma un porro de yerba o ingiere una píldora o un papelito de ácido, o se inyecta o inhala, de algún extraño modo está conectado con la víctima a la que le cortan la cabeza, a la familia que ametrallaron, a los dealers que quedaron tirados en el pavimento, a los inocentes de un antro jarocho o una discoteca chilanga.

Ahora resurge el miedo también a los cazadores solitarios, a los lobos cuya fama de salvajes les hace marchar sedientos por las calles para destrozar vidas.

¿Quién demonios es este tal Omar Mateen? Con ese sugerente apellido que –pronunciado de manera castellanizada- suena a “¡Maten!” ¿Quién es y cómo surgiendo de la oscura mediocridad se convierte en asesino múltiple y ametralla despiadadamente a grupos de gays en un bar apacible?

Muchas conjeturas fueron dilucidadas por el FBI y su director general, James Comey… tras las investigaciones realizadas desde el incidente en el antro de Orlando, Florida, USA. El primer hecho es que sea de descendencia del Estado Islámico. Navegó en sus páginas de propaganda barata y peligrosa y había sido fichado y observado entre 2013 y 2014. ¿Quién hubiera alertado que cometería esa masacre que hoy el mundo entero condena?

La Marcha del Orgullo se manifestó en todas las regiones del globo contra ése y otros sucesos. Pero, ¿qué se puede hacer?

Mateen tenía 29 años, era divorciado y trabajaba para una empresa de seguridad. Aparentemente no tenía soporte logístico de ninguna organización islámica, supremacista o extremista. Su saldo: 49 muertos y 50 heridos. Además de decenas de personas marcadas por el terror, con secuelas mentales a causa de haber sido testigos y posibles víctimas. ¿Qué hacer?

Internet nos da la opción fatídica de observar y dar Likes, repartir Likes a diestra y siniestra.

Investigadores de asesinos solitarios precisan que “la mayoría de los lobos son hombres blancos, solteros, con antecedentes penales y con cierto rango de aislamiento social”. Una muestra de 119 fieras blancas solitarias plantea que una cuarta parte terminó los estudios preparatorios, el cuarenta y cuatro por ciento llegó a la Universidad y ocho por ciento con doctorado. Cuatro de cada diez, desempleados y vivían solos.

¿Cada persona que describamos de esa manera se convertirá por antonomasia en sospechoso? ¿Las barreras psicológicas humanas se han roto como en un extraño e inmenso dique a causa del stress, la corrupción y la falta de expectativas? ¿Tú constituyes una amenaza para los demás y para ti mismo? “Stop the Hate” es la frase del día.

¿Te importa la muerte del otro? ¿Serías capaz de colocar una palomita junto a tu nombre en calidad de VÍCTIMA potencial de alguien?

Defender los principios y el respeto al movimiento LBTTTIQ es un primer paso para –quizá- evitar odio, rencores, diferencias, muerte.

Omar Mateen en tercer grado de primaria. 

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