Menú Ciudad Ocio
Por Salvador Lemis
  • Comentarios

FIDCDMX

RAUL TAMEZ: UNA GLORIA JUVENIL DE LA DANZA CONTEMPORÁNEA. VOLUNTAD Y PROFESIONALISMO. 

Creador del Primer Festival Internacional de Danza Contemporánea de la Ciudad de México.

EDITOR CIUDAD OCIO 1.- Háblanos acerca de tu formación danzaria y cómo iniciaron tus sueños.

TAMEZ: Originalmente quería ser actor. De niño (pese al disgusto de mi familia) logré entrar al CEA infantil y tuve participaciones en la televisión mexicana. Después de esto hubo un momento de transición, empecé a crecer y ya no tenía la misma cantidad de trabajo como niño actor. Además, había tenido que estudiar la secundaria abierta por la carga de horas que implicaban las grabaciones. Sin empleo de actor y en la secundaria abierta (a la que sólo acudía los fines de semana) sentí la necesidad de cambiar de rumbo. Decidí esperar a que tuviera 15 años y estudiar el bachillerato como cualquier adolescente. Pensé que debía de hacer una pausa a mis anhelos artísticos en lo que continuaba estudiando. 

Mientras tanto, me mantuve yendo al teatro, leyendo y desarrollando un gusto particular por las artes escénicas. Un día, conocí la danza contemporánea. Había tenido contacto con el ballet, pero no me identificaba. El día que, como espectador experimenté estar delante de bailarines que se convertían en otros seres, que dilataban el tiempo y el espacio y que generaban sensaciones y pensamientos que me dejaban al filo del asiento; pensé que tenía que indagar más en eso que se llamaba “danza contemporánea”. 

Me mantuve firme en mi gusto por la danza, primero como espectador y después como practicante. Estudiaba en una vocacional del IPN, tenía ya un primer empleo como auxiliar contable, estaba por entrar a la Universidad a estudiar contaduría: así de contrapuesto estaba ese camino con mi deseo artístico. Ni siquiera tenía 18 años cuando dejé mi empleo en el despacho para tomar clases de danza. Inmediatamente me sugirieron hacer el examen a la  Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea del INBA. Fue extraño, había sido niño actor: sí, tenía sensibilidad para otras artes como la música: también, pero me plantee ser bailarín de un día a otro, y de pronto, sin experiencia previa, resulta que me era sencillo; tanto como para convertirme en un profesional. 

Fui aceptado en la ENDCC, al principio no fue fácil, tuve que empezar de cero. Pero hacia el segundo año todo se encaminó. Ingresé a las filas del Ballet Independiente de México, compañía con la que debuté en Bellas Artes cuando todavía ni siquiera concluía mi formación como bailarín. Pronto me ofrecieron becas para estudiar en lugares como la Escuela Superior de Ballet Contemporáneo en Montreal, Canadá, donde hice una estancia corta, o la Idyllwild Arts Academy, en California, EEUU. Finalmente, en el cuarto año de mi licenciatura en danza, tras recibir una beca en una de las escuelas más prestigiosas a nivel internacional en términos de danza contemporánea, la Rotterdam Dance Academy, en Holanda, recibí apoyo por parte del INBA para aprovechar la oportunidad. 

En Rotterdam terminé mi licenciatura y para entonces, ya contaba con 3 oportunidades laborales: para quedarme en Holanda como aprendiz de una compañía, un contrato para irme a Kamea Dance Company en Israel y uno más para ir a “IT Dansa" en Barcelona, España, una compañía Joven con repertorio de Kilyan, Duato, Bonachella, Cherkaui; ente otros. Me decidí por Barcelona. Así se entretejieron más de diez años bailando profesionalmente y ahora incursionando en la coreografía, la docencia y la producción. 

El más reciente estreno del joven coreógrafo e intérprete. 

2.- ¿Cómo surgió la idea del Primer Festival Internacional de Danza Contemporánea de la Ciudad de México? 

Con conversaciones con mi pareja, Rodrigo González. En realidad el crédito se lo atribuyo a él;  hablamos de la necesidad de que en México se conociera con mayor profundidad lo que ocurría en otras latitudes a nivel de creación dancística. Topamos con que en la Ciudad de México, más allá de festivales como el Cervantino y ahora el Cuatro x Cuatro, no había uno que pudiera traer a varios grupos internacionales de danza para tener la oportunidad de verlos en un solo evento. Un Festival de danza en el DF apuntó Rodrigo, de ahí discutimos sobre el nombre que quizá me compete más a mí pero con ilusión nos pusimos a trabajar. Ahora, vendrán artistas de Israel,  Venezuela, Austria, Syria, España, EEUU, Taiwan, Japón, Escocia, Italia y, por supuesto, una decena de propuestas mexicanas que compartirán los espacios. 

3.- Al estar reseñando los estrenos teatrales, exposiciones, talleres, me percato de que la cartelera de Danza es mínima. ¿A qué crees que se deba esto si el número de egresados de las carreras de Arte danzario es tan grande? 

Es evidente, la danza no está en el imaginario social mexicano. Incluso dentro de las disciplinas artísticas, pareciera ser que es más relevante (ante el ojo de críticos y espectadores)  la ópera o la música sinfónica, por ejemplo. Es un tema de desconocimiento y, por supuesto, de contenidos. Podría extenderme bastante en este tema pero creo que lo puedo sintetizar en eso. 

1) El público todavía no sabe que la danza contemporánea es una bella arte. 2) La situación de la danza siempre ha sido difícil a nivel presupuestal; aunque hay muchos apoyos, siguen siendo reducidos comparados con el volumen de artistas y egresados (como apuntas). 3) Finalmente, los artistas de la danza, tenemos que entender que hay que dedicarle energía a la creación de nuevos públicos y que nuestros contenidos deben tener un sólido compromiso con el cuerpo y el discurso. 

4.- ¿Qué grupos, estrenos e integrantes estarán en el programa de este festival? ¿Puedes darnos algunos adelantos? 

Bueno por mencionar algunos nombres: Rachel Erdos de Israel, Min-Hwa Ye de Taiwán, Tomohiko  Kyogoku de Japón, Iona Kewney de Escocia, Tanz Company de Austria o Felix Oropeza de Venezuela. Aunque claro que hay más.  En el caso de grupos nacionales, tenemos a artistas muy importantes como Gabriela Medina, Oscar Ruvalcaba o Axioma Dance Project. Hay un caso especial que es de Erick Montes, un bailarín excepcional que hizo una carrera muy exitosa en Nueva York con Billy T. Jones, que sigue radicando allá pero que es un invitado a nuestro festival. 

5.- ¿Cómo has logrado convertirte en lo que soñabas: hacerte, crearte, imponerte? ¿Qué tiene que ver esto con tu estreno de CLASH? 

En todos los casos la respuesta es: trabajando. He tenido crisis y momentos de flaqueza en donde el único rescate ha sido el ímpetu y la necesidad de seguir creando. La danza ha sido mi mayor rescatadora y ahora es una razón para vivir. He buscado mucho, sin descanso. No ha habido espacio para el ocio y aún así, el tiempo no me ha alcanzado. El amor por lo que se hace es fundamental, hago lo que me gusta ¿Qué mayor privilegio que eso? 

Clash significa el inicio de mi consolidación como creador escénico. Considero que está conduciendo por un camino en ascenso. Me siento orgulloso pero muy responsable por eso. Clash es mi historia personal vertida en una pieza de danza, intento trabajar con la verdad; esa ha sido otra clave pese a los riesgos y problemáticas que también causa. 

6.- Sueños nuevos, proyectos, retos nuevos… Platícanos acerca de esto.

Me aceptaron en una mesaría en danza en la Universidad de Liverpool, ahora estoy en espera de los resultados de las becas FINBA-CONACYT, si son positivos me iré nuevamente al extranjero a realizar mi maestría. 

Fui seleccionado para participar en el Premio Nacional de Danza INBA-UAM, Guillermo Arriaga. Estoy emocionado con eso, la eliminatoria será en Agosto y la final en Septiembre en San Luis Potosí. 

Me mantengo como bailarín en activo, lo cual me parece fundamental: estoy con Fernando Dominguez en “The Riot Garde” que próximamente estará en el Festival Lila Lopez y con Axioma Dance Project que estará engalanando el festival. 

Luego CLASH aún parece tener mucha vida, estará en el Salón de danza de la UNAM en Octubre y en Septiembre estará programada en el Teatro de la danza. 

Finalmente, preparo Rome y Julieta junto con Oscar Ruvalcaba y Rodrigo Gonzalez; hicimos una audición a la que llegaron 200 bailarines y en la que hemos conformado a un elenco de 20 extraordinarios bailarines. 

Mi reto es mantenerme bailando pese a todo, quiero bailar por lo menos unos 20 años más. No obstante, cuando la coreografía llega como una necesidad no puedes hacer más que combinar ambas disciplinas. Creo que quiero solidificar mi trabajo como coreógrafo cada día más. 

7.- ¿Eres feliz? 

No creo en la felicidad, creo en la aceptación.

Comentarios



Más Artículos

FRANKESTEIN EN AGOSTO EN EL CCU

Leo Orza

ENTREVISTA EXCLUSIVA DE CIUDAD OCIO A LA MAESTRA GLADIOLA OROZCO

Salvador Lemis, EDITOR

CARMEN CORREA, UNA GLORIA DEL BALLET MEXICANO Y MUNDIAL

Salvador Lemis

TATIANA ZUGAZAGOITIA ALEXANDER: VIVIR PARA LA DANZA Y EL TEATRO

Salvador Lemis

EL BUTOH SURGIÓ A FAVOR DE LA PAZ

Salvador Lemis

CONVOCATORIA DIRECCIÓN DE DANZA DE LA UNAM 2016-2017

Leo Orza