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Por Jimena Eme Vázquez
Fotografías: Cortesías
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AARÓN BALDERI

Los miércoles en el Foro Lucerna es día de El cielo de los presos, obra escrita y dirigida por Mauricio Bañuelos. La historia ocurre horas después de la matanza del 2 de octubre de 1968, en una celda del campo militar. A poco tiempo de cumplirse 50 años de ese doloroso capítulo en la historia de nuestro país, El cielo de los presos busca mover nuestras conciencias e invitarnos a hacer enlaces con la historia y nuestra realidad. A propósito del montaje y de su trabajo en él, tuvimos esta conversación con el actor Aarón Balderi.

¿Cuál ha sido tu experiencia con este personaje?
-Ramiro es un personaje que no es partidario de la manifestación, él sólo se asomó a ver qué estaba pasando. Lo llevan al campo militar y ahí comparte celda con tres estudiantes que creen firmemente en el movimiento. Ramiro sostiene con ellos una lucha constante de ideologías. Lo que los estudiantes buscan es que Ramiro empatice y él se aferra a que no.

-Estamos contando lo que pasa horas después con los presos, que es algo que poco se cuenta. Normalmente dicen lo que pasó en la Plaza de las Tres Culturas, la matanza… pero nunca te cuentan lo que pasó con esos presos. La obra sucede en una celda donde están los cuatro personajes con dos militares que los someten a humillaciones y torturas. Los militares creen que Ramiro también es parte del movimiento y es sometido a lo mismo que los estudiantes.

¿Cómo se ha modificado tu relación con la matanza del 68? ¿Qué piensas ahora que no pensabas antes?
-Yo soy muy apasionado del tema, siempre me ha gustado mucho. Para esta obra hicimos investigación: fuimos a Tlatelolco, nos documentamos. Me fui adentrando más y lo que creo es que tristemente seguimos en un país que está hundido en la miseria, un país en decadencia. Curiosamente coincide la obra con todo lo que está pasando ahorita: masacres, atentados. Es una obra donde yo quiero decirle al pueblo que todos somos libres de expresarnos, de defender nuestros derechos. Tenemos que hablar, que alzar la voz: que no nos dé miedo.

-No sé si ahorita porque tenemos más acceso a las redes nos enteramos más rápido de las cosas (o nos enteramos de las cosas), pero está empezando el año y ya ha pasado todo. Lo que esta obra quiere mostrar es ese paralelismo con nuestra realidad a casi 50 años del movimiento del 68. Es un tema bien fuerte que como mexicano es imposible que no te toque. Esa represión en la que seguimos viviendo. Creo que El cielo de los presos es una obra que no puede pasar desapercibida en estos momentos.

¿Qué nuevos retos como actor has encontrado en El cielo de los presos?
-En mis nueve años de carrera me ha tocado hacer de todo, pero esta obra trabaja con un nivel de emociones terrible. Cuando estás aterrado de repente hay una lucecita de esperanza y luego otra vez caes. Así estamos todo el tiempo. Trabajar con ese cambio de emociones te obliga a una mayor concentración. No puedes distraerte porque pierdes el hilo. Nunca me había tocado hacer un proyecto con un enfoque social y basado en testimonios reales.

-Aunque la obra tiene inconsistencias en cuanto a verosimilitud se refiere, y hay aspectos de producción que llegan a distraer, el momento climático consigue cimbrar a los espectadores. Queda claro que, más allá de ser un conflicto político, es un conflicto humano, y que todos podemos llegar a conectar con el otro, que hay situaciones en que no hace falta coincidir al cien por ciento en ideologías para ser empáticos.

-El cielo de los presos le hace ver a sus espectadores algo nuevo, o si no, ¿cómo explicar que todo el Foro Lucerna aplauda de pie? Algo hay en el tema del 2 de octubre que nos engancha, que sentimos propio. La injusticia en una de sus máximas expresiones. Hay que seguir pensando en Tlatelolco, hay que escribir sobre el movimiento. Cada generación debe explicárselo con sus propias palabras. Es algo que no tenemos que olvidar.

El cielo de los presos. Dramaturgia y dirección, Mauricio Bañuelos. Con Kristyan Ferrer, Tatiana del Real, Aarón Balderi, Gonzalo Vega Jr., Emmanuel Orenday, Alfredo Gatica, Héctor Kotsifakis y Jorge de los Reyes. Del 11 de enero al 26 de abril de 2017. Miércoles, 20:45 h. Foro Lucerna. Lucerna 64, esquina con Milán, col. Juárez.

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