Menú Ciudad Ocio
'/>
Por Charly Rock
Fotografías: Google, CarlosAlvar, twitter, facebook, apocono
  • Comentarios

LA NOSTALGIA DE LAS PEQUEÑAS COSAS

UNAS PALABRAS ACERCA DE LA NOSTALGIA DE LAS PEQUEÑAS COSAS.

Autor / director: Ángel Luna Flores

Reparto: Andrés Torres Orozco, Xóchitl Galindres, Florencia Ríos y Aldo Barhego, de la Compañía Teatro Vanguardia.

FORO a POCO NO. Cuba 19 Col. Centro, Metro Allende

Le pedí a un cuate que me recomendara a un psicoanalista; ya que estoy en un punto de mi vida en el que un remolino de sentimientos y paradigmas me prensan a tomar decisiones que me bombardean y obnubilan diariamente; siento que estoy incompleta, como aquella mujer sin nombre, que ha pedido perderse para luego ser encontrada; aquella que le hicieron daño porque se alejaron de ella y cuando regresaron a valorar su presencia ella se alejó aún más; ¿amor apache? O comunicación no asertiva; yo digo que nomás son ganas de estarte haciendo chaquetitas mentales tú solita. Así que, volviendo a lo mío, requiero de ayuda para encontrarme... o por lo menos saber el origen de lo que me aqueja.

Me pasó el contacto, pero también me pidió que lo apoyara con una reseña de obra: “La nostalgia de las pequeñas cosas”. Creo que sin pensar ni preguntar nada, le dije que sí.

Es Globo, Mario, La mujer sin nombre y Glänzen; que en un espacio reducido y aluzado por modernos focos colgantes, a cuatro voces, se encargan de darle sentido a la importancia de recuperar lo perdido, lo olvidado, lo enterrado dentro de nosotros. Pero siempre cuestionando, si es eso; lo perdido, lo olvídado, lo que se nos ha ido de las manos (o en este caso, de la mente), realmente nos pertenece, o sólo es una especie de capricho mental. ¿Son los sueños e ideas, los recuerdos, sentimientos y pensamientos en sí, cosas perdidas?

¿Se pierden o se ocultan adrede, como mecanismos de defensa, a manera de conservar una cierta cordura ante la vida, que nos deje concentrarnos en el presente? ¿Es bueno buscarlos, o peor aún, es bueno encontrarlos, traerlos de vuelta? ¿Qué hacer con ellos, si es que logramos traerlos o dar con ellos de vuelta? ¿Darles continuación o dejarlos ir y olvidarlos eternamente? Podría también estar como opción la de sacarlos de vez en vez, a nuestra conveniencia.

Este cruce de historias, conmovedoras y engorrosas a la vez; te harán reflexionar sobre el costo beneficio de abrir una caja de Pandora llamada inconsciente; quienes tengan miedo o pereza mental de sacar a pasear por un rato a sus fantasmas, absténganse de ir a la obra. Pues qué tanto estamos dispuestos al dolor que conlleva recuperar lo perdido; porque, no debería, sin embargo duele; o al contrario, en qué te ayuda ir olvidando y como dice José José, "ya lo pasado ,pasado"; ¿se puede? Tanto duele perder lo que se creyó tener, pero sólo era un constructo de nuestra imaginación, y entonces, nada hemos perdido.

“Tengo miedo de perderte, pero tengo aún más miedo de perderme a mí misma tratando de encontrarte”.

Al final, tratándose del amor, todo el mundo quiere que funcione y mientras sea por amor, todo se vale. Esa es la línea base de está(s) historia(s); pero no en un tono cursi, no es obra como para san Valentín. Con esta obra, nada es lo que se piensa, en un inicio. Poco predecible, ingeniosa, divertida... pero tendrás que poner atento el oído, ir cachando el discurso rápido y medianamente complejo de los personajes; seres como cualquiera, alocados, vibrantes, pero llenos de temor y a la vez de entusiasmo y esperanza. 

Ver esta obra no solucionará tus problemas, pero el hecho de que yo me haya identificado cien por cierto con la historia, sobretodo con el personaje de la Mujer sin nombre, lo cual le queda bien a mi misticismo. Me da la ventaja de que esto, sin querer, ya cuente como mi primer sesión al psicoanalista.

Posdata. Presten mucha atención a la canción del principio, es hermosa y relajante; no sé su autoría, pero seguro no la escucharán en otro lado más. Y por lo tanto, puede que se vuelva una pequeña cosa más, que alimente a nuestra, a ratos, amada nostalgia.

COLABORACIÓN DE: Charly Rock            Facebook: Charly Rock

Fotografías Carlos Alvar 

Comentarios



Más Artículos

Ciudad Ocio | Footer