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Por Salvador Lemis
Fotografías: Google, taringa, hernangene, escueladepayasos, pasodegato
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ENTREVISTA EXCLUSIVA A HERNÁN GENÉ: PRIMERA PARTE

ENTREVISTA EXCLUSIVA A HERNÁN GENÉ.    PRIMERA PARTE         Ciudad Ocio/ Paso de Gato.

“Hernán gené es un payaso muy serio. Fue algo que pensé el día que le conocí. Y aquel día sabía también que este payaso es de raza. Hijo de otro gran Gené. Y de una madre, también muy de ‘esto’ que, según nos revela, dejó en él una fértil semilla. Y ahora que lo pienso otra vez, un payaso serio es, sin duda, un payaso que tiene mucho fundamento”. (J.P. Carrión)

“Provengo de una familia de artistas, así que no me fue difícil, y hasta resultó muy cómodo, decidir, a los 15 años, que quería dedicarme al teatro”. (H. Gené)

El nuevo libro de Editorial Paso de Gato, México,  conjuntamente con Artez Blai, de España, segundo libro de la Colección El Gato en Zapatilla, EL ARTE DE SER PAYASO, dará la vuelta al mundo. Se presentará con la participación del autor junto a su otro libro LA DRAMATURGIA DEL CLOWN, también de Paso de Gato. Presentadores: Jaime Chabaud, Aziz Gual y Jesús Díaz.

La novedad editorial EL ARTE DE SER PAYASO consta de un prólogo de José Pedro Carrión. Y se divide en cuatro partes: Tomando contacto; Profundizando; Apuntes y Ejercicios.

Parte de aclarar “qué es un clown” y cómo entrar en el juego escénico, conformado por una pequeña historia y experiencia creativa. En la segunda parte habla acerca de la sinceridad y la espontaneidad” imprescindibles para el trabajo en proceso; así como del detalle de la nariz, el suceder de las improvisaciones, las exigencias de voluntad, la dramaturgia del personaje, su primer montaje y el cierre de estos pasos. Luego anota lecciones, referencias del teatro actual y búsqueda y entrenamiento.

En EL ARTE DE SER PAYASO, libro que se publica en la Colección El Gato en Zapatilla, de Paso de Gato y Artezblai, expreso mis puntos de vista y mis opiniones acerca de la formación de los payasos en las escuelas de payasos, la pedagogía aplicada a este trabajo y la que yo llevo adelante, en principio como pedagogo y actor.

¿Qué significó para Usted la escuela de Juan Carlos Gené?

Juan Carlos Gené es mi padre.  Es decir, que aquello que se puede entender normalmente por “escuela”, en mi caso tiene más que ver con una herencia. Como digo en el prólogo de EL ARTE DE SER PAYASO, de mis padres –porque mi madre también fue actriz-, de ellos sobretodo he aprendido una ética del trabajo. Eso es lo que me han dejado y algo que me mantiene en pie, que me mantiene dentro de la profesión: el hecho de tener una ética del trabajo. Esto es lo que he heredado de ambos, de mi padre Juan Carlos Gené y de mi madre María de Lucca.

¿Cómo considera la presencia de los libros de PASO DE GATO en el universo teatral hispanoamericano?

Toda la labor de PASO DE GATO, no sólo la presencia de los libros, es importantísima hoy día en el mundo del teatro hispanoamericano. Cualquier editorial, cualquiera que se proponga llevar adelante una labor tan inmensa de publicaciones, de teoría, de ensayo, de obras de teatro, contribuye enormemente a la difusión de este arte y eso tiene un valor altísimo al que todos debemos contribuir.


El estudio de Gené en Madrid. Proceso de creación. Foto: Bitácora Escuela. 

Cómo decide Usted dividir su libro en estas tres partes fundamentales y por qué:

  1. DE LA EXPERIENCIA A LA TEORÍA.
  2. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA.
  3. DE LA PRÁCTICA A LA EXPERIENCIA.

Archivo Gené. 

La decisión de dividir el libro en estas tres partes fundamentales, a su vez subdivididas en algunos capítulos, nació a partir de la necesidad de organizar todos esos capítulos con algún criterio, que tenía que ver con mi propia experiencia. Mi experiencia como dramaturgo y como director. También nació –justamente- de la experiencia de llevar adelante espectáculos y de la necesidad de escribirlos o adaptar obras ya escritas. Es decir, nunca tuve la necesidad de escribir una obra de teatro, ni de  clown ni de ningún otro estilo. Siempre mi trabajo surgió del hecho de que alguien, de los del grupo o compañía con la que en ese momento estuviera trabajando, la necesidad de que alguien hiciera ese trabajo. Y esa responsabilidad recaía en mí. Es decir, que yo empecé trabajando como director y como dramaturgo y aprendí a medida que lo iba haciendo: aciertos y errores. Muchos errores, muchos, muchísimos. Entonces ya después la idea cobró forma casi como un poema, de experiencia a la teoría, de la teoría a la práctica y de ahí de nuevo, de la práctica a la experiencia. De esta manera sentía, pensaba que podría agrupar todos los capítulos que quería que tuviese el libro. El capítulo 2 sugiere que una vez que has incorporado o tomado contacto más o menos profundo con la teoría, puedes ir a la práctica. Si vas leyendo este libro, has superado la primera parte: partir de sólo experiencia para crear tu propia teoría. Aquí hay una teoría que tal vez te permita tener más soltura en la práctica. Y lo que me pasó a mí, que esta misma práctica constante de estar en escena, de dirigir o escribir obras , es lo que ha hecho mi experiencia de más de 50 obras de teatro montadas, casi la mitad deben ser adaptadas o escritas por mí., en todos estos 43 años de profesión dentro del teatro.

¿Qué apropiaciones hizo para la técnica del clown de las enseñanzas de la Antropología del Actor?

En mis libros y en mis aportes prácticos, también al terreno del clown, siempre subrayo que un clown es un personaje, un personaje que es interpretado por un actor. Que no hay misterio que esto, pero justamente, este actor tiene que conocer muy bien su instrumento, como todos los actores. No hay diferencia. Hay una diferencia en el estilo de interpretación, en el estilo al que llega al personaje, pero si es un buen actor, puede hacer otros personajes, no sólo el clown. Ser un clown es una tarea muy difícil, muy difícil, porque el actor, además de tener talento, tiene que controlar y manejar muchas habilidades. Tiene que saber hacer acrobacia, tiene que conocer algo de malabares, tiene que saber caminar sobre el alambra, saber caerse, golpearse y no lastimarse; tiene que saber tocar por lo menos tres instrumentos musicales; tiene que saber utilizar su voz, su cuerpo, saberla lanzar. Bueno, estoy hablando de grandes payasos, Charles Chaplin, Dimitri… está claro que podían hacer todo eso. Entonces el aporte de la Antropología Teatral y de todo el trabajo de Eugenio Barba y del Odin Teatret, inevitablemente, en mi formación como actor, ha sido enorme, enorme, enorme. El payaso es solo un aspecto de mi vida como actor y como director.  En mi formación he incluido muchísimas formas teatrales y encaradas desde el punto de vista de la Antropología Teatral de Barba. Lo mismo como autor: hace muchos, muchísimos años –más de diez años- que yo no dirijo o hago una dramaturgia de un espectáculo de payasos. El lenguaje se ha vuelto mucho más fino, el lenguaje escénico se ha vuelto más fino, más sofisticado… mi lenguaje escénico. E incluye una variedad de formas teatrales que resumen en lo que yo soy: no me he especializado en algo, sino he tratado de encontrar las herramientas que hacen que yo logre fuera de mí aquello. Y para esto el encuentro con el Odin y con Eugenio Barba ha sido fundamental, fundamental. (Continúa: Segunda Parte. Ciudad Ocio)  Ver: http://goo.gl/Gsfsj3

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