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Por Salvador Lemis
Fotografías: Google, CNT, CCB, INBA, Cervantes
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El Diccionario, de María Moliner

LA OBRA COLOSAL DE GRANDES MUJERES SIEMPRE SERÁN UNA ESPERANZA PARA LA HUMANIDAD. 

Obra sobre el arduo trabajo realizado por la bibliotecaria y grafóloga María Moliner (Paniza 1900 – Zaragoza 1981), autora de El Diccionario del Uso Español (DUE), quien a lo largo de 15 años de minuciosa labor hecha de manera solitaria en su casa, plasmó definiciones, sinónimos, expresiones y frases de uso común con diversas acepciones, además de las familias de palabras.

Investigadora autodidacta durante el franquismo, Moliner cuestionó con valentía a la Real Academia Española que jamás reconoció como académica.

Con la primera actriz Luisa Huertas. CNT. 

EL DICCIONARIO. 

REPARTO:

Luisa Huertas, Israel Islas, Óscar Narváez y Roberto Soto.

Dirige: ENRIQUE SINGER. COMPAÑÍA NACIONAL DE TEATRO. MÉXICO. 

SALA "XAVIER VILLAURRUTIA" DEL CENTRO CULTURAL DEL BOSQUE. CDMX. 

Jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 horas y domingos a las 18:00 horas.

Entrada general $150, Jueves al teatro $30, viernes en bici $45. Descuento del 50% a estudiantes, profesores e INAPAM con credencial vigente.

Reivindicada por Europapress en este meme.

María Moliner nació en Paniza (Zaragoza) el 30 de marzo de 1900, en el seno del matrimonio formado por Enrique Moliner Sanz, médico rural, y Matilde Ruiz Lanaja: Un ambiente familiar acomodado (el abuelo paterno había ejercido también la medicina rural y los abuelos maternos poseían, al parecer, tierras), en el que los tres hijos que superaron los entonces tan frágiles años de la infancia —Enrique, María y Matilde— cursaron estudios superiores.

En 1935, en el II Congreso Internacional de Bibliotecas y Bibliografía —el que inauguró Ortega—, ella había presentado una comunicación con el título «Bibliotecas rurales y redes de bibliotecas en España». En septiembre de 1936 fue llamada por el rector de la Universidad de Valencia, el Dr. Puche, para dirigir la Biblioteca universitaria, pero, ya en plena guerra civil, a finales de 1937, hubo de abandonar el puesto para entregarse de lleno a la dirección de la Oficina de Adquisición y Cambio Internacional de Publicaciones y para trabajar como vocal de la Sección de Bibliotecas del Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Artístico. La lucidez y capacidad organizativa de María Moliner van a quedar plasmadas en las directrices que redacta como Proyecto de Plan de Bibliotecas del Estado, las cuales se publicarán a principios de 1939 —Pilar Faus (La lectura pública en España y el Plan de Bibliotecas de María Moliner, Madrid, Anabad, 1990.) considera dicho proyecto «el mejor plan bibliotecario de España».

Al término de la guerra civil, el conjunto de amigos de los Ramón Moliner, y ellos mismos, sufren represalias políticas. Bastantes de ellos se exilian. D. Fernando Ramón y Ferrando es suspendido de empleo y sueldo, trasladado después a Murcia (1944-1946) y rehabilitado en Salamanca a partir de 1946 (donde permanecerá hasta su jubilación en 1962).

Por su parte, María Moliner es depurada y sufre la pérdida de 18 puestos en el escalafón del Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios (que recuperará en 1958). En 1946 pasará a dirigir la biblioteca de la E. T. Superior de Ingenieros Industriales de Madrid hasta su jubilación, en 1970. En esta nueva etapa de su vida, particularmente cuando se instale en Madrid, criados ya sus hijos y separada físicamente de su marido una buena parte de la semana, María Moliner encontrará el tiempo para dedicarse a su interés intelectual más profundo: la pasión por las palabras. Será entonces cuando comience (hacia 1950) el Diccionario de uso del español, que publicará la Editorial Gredos entre los años 1966 y 1967 (en 2 volúmenes), una obra que ha conocido, en esa primera edición, veinte reimpresiones, que ha sido editada en CD-ROM en el año 1995 y que ha sido reeditada en una segunda edición, revisada y aumentada en 1998.

María Moliner representa, sin duda, todo un estilo de ser mujer en el siglo xx: pertenece al grupo de las pioneras universitarias que ejercen, además, una profesión. Refleja, igualmente, una manera profundamente moral de realizarse como persona: claramente inteligente, y, al mismo tiempo, vigorosamente responsable y generosa para con los demás (a los que, como divisa, hay que entregar la obra perfecta en la medida de las posibilidades de cada uno). Sencilla, espontánea en sus reacciones y elegante al no ser elegida académica en 1972, María Moliner recibió su jubilación tan discretamente como había vivido, gozando con los pequeños detalles cotidianos (sus macetas, por ejemplo) y presumiendo con orgullo de sus nietos. Las notas tristes de sus últimos años fueron la muerte de su marido y su propia, terrible, enfermedad: la arteriosclerosis cerebral que la privó de su lucidez desde 1975 aproximadamente, hasta su fallecimiento, el 22 de enero de 1981. María Moliner fue una gran mujer: conózcala a través de esta mirada teatral. ¡Vale la pena ir a aplaudir este maravilloso reparto! 

María Moliner de pequeña. 

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