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Por Salvador Lemis
Fotografías: Google, bogspot, twitter, uabc
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PREMIO DE DRAMATURGIA "VÍCTOR HUGO RASCÓN"

ENTREVISTA A DANIEL SERRANO.  PROYECTO EDITORIAL WEB CIUDAD OCIO. CDMX. JULIO DE 2016.

Antes que nada una felicitación por haber resultado ganador del Premio de Dramaturgia “Víctor Hugo Rascón Banda” 2016.

1.- ¿Cómo fueron tus inicios como teatrista y como autor desde los años del COBACH hasta profesionalizarte?

Justamente empecé en el COBACH de Mexicali, en mi último año de preparatoria. Teníamos que llevar una materia deportiva o artística como paraescolar. Finalmente, después de varios semestres de futbol, me animé a entrar a teatro. Allí hice mi primera obra como actor, bajo la dirección de la mtra. Conchita Sánchez. En esa época también hice un pequeño papel con un legendario maestro de Mexicali, de nombre Emeterio Méndez. Todo en un semestre, y siempre como actor. Al terminar la prepa, entré a la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) me inscribí en la licenciatura en Sistemas Computacionales de la Escuela de Ingeniera, y fui a buscar un taller de teatro en la misma UABC. Allí estaba Ángel Norzagaray. Íbamos un amigo (que ahora es contador) y yo. Lo encontramos leyendo en un sillón del lobby del teatro. Apenas levantó la mirada cuando le pedimos que nos aceptara en su taller. Nos dijo que no tenía nada para nosotros en ese momento, pero que si teníamos muchas ganas, volviéramos al día siguiente. Yo volví, y Ángel me aceptó, y a las 3 semanas me había dado un papel en una poema dramático de Gabriel Trujillo llamado “Moridero”. Ese taller fue el antecedente directo de la Compañía Mexicali a Secas, que el nombre lo toma de una obra de teatro que escribió y dirigió Ángel y en la que yo participé. En esa etapa, de 1986 a 1989 trabajé con Ángel en 11 obras, siempre como actor. Por si fuera poco, en esas andadas conocí a Óscar Liera. Un hombre que marcó muchas pautas para el desarrollo del teatro en México.

2.- ¿Qué significó la experiencia de Mexicali a secas para Daniel Serrano?

Simple y sencillamente fue la experiencia que me hizo dejar mis estudios en la Escuela de Ingeniería para dedicarme al teatro. Además de las enseñanzas de Ángel Norzagaray, de entender la pasión por el teatro, de saber que quería dedicarme a contar historias. Mexicali a secas siempre me arropó. Tanto antes de irme a la Ciudad de México, como a mi regreso a Baja California.

Víctor Hugo Rascón Banda, dramaturgo que da nombre al premio 

3.- Revélanos todo acerca del texto y del premio ganador en esta convocatoria del “Víctor Hugo Rascón”.

Es la segunda parte de una trilogía distópica que escribí como miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. La distopía consiste en un artefacto que permite que una enfermedad se pueda transferir de un cuerpo a otro. Esta es la historia de dos ancianos y su hijo. Y bueno, de las tres obras, esta es la que más me gusta, así que la envié al Concurso, ¡Y mira! Aquí estoy contestando tus preguntas. Este es un premio muy prestigiado, como bien sabes, y eso me hace muy feliz. Yo he sido muy afortunado con mis textos, porque los buscan para montarlos. No sé qué vaya a pasar en este caso, porque no es fácil encontrar actores de 75 u 80 años.

4.- ¿El Centro de Educación Artística de Televisa te ayudó como dramaturgo? ¿Qué te ofreció como autor esta nueva mirada?

Cuando yo estaba en el CEA no tenía ni la más remota idea de que quería ser dramaturgo. Yo quería ser actor, ¡y famoso! Tuve grandes maestros: Rosa María Bianchi, Antonio Peñúñuri, Fernado Torres Lapham, Rafael López Miarnau, Salvador Sánchez, Aurora Molina, Joana Brito… Y en análisis de texto, a Luis Eduardo Reyes y nada más y nada menos que a Hugo Argüelles.  Una vez terminado el CEA, y después de 3 años de ires y venires en la CDMX,  decidí regresarme a Baja California. La UABC me dio la oportunidad en Tijuana, y fue en esa ciudad en donde escribí mi primera obra de teatro. Se la di a Ángel y me dijo: No sabía que escribías. Y le contesté: Yo tampoco. Después Vicente Leñero vino a Baja California a dar talleres. Allí estaba yo, leyendo textos. Los talleres y el conocer a Leñero fueron de las experiencias que más me marcaron como autor.  

5.- El Taller Universitario de Teatro de la UABC en Tijuana: ¿qué significó para ti?

Empezar a dirigir. En la UABC querían alguien que dirigiera teatro. Y había que entrarle. Mis dos primeras obras como director fueron La más fuerte, de Strindberg; y Pastel de Zarzamoras, de Jesús González-Dávila; con el que había tomado dos talleres de dramaturgia en Mexicali.

También la UABC me dio la oportunidad de fundar el FUT (Festival Universitario de Teatro) que en este 2016 cumplió 20 años. El FUT es uno de los proyectos que más quiero, ¡y allí sigue! ¡Y cada vez mejor!

6.- Actualmente coordinas la Licenciatura en Teatro de la Escuela de Artes de la UABC, según tengo entendido. ¿En qué medida se ha avanzado en la profesionalización de los estudiantes y en la elevación del nivel de enseñanza-aprendizaje dentro del campus?

Actualmente dirijo la Facultad de Artes, que tiene sede en Mexicali, Tijuana, Ensenada y Tecate.  Esto implica que esté involucrado en las 7 licenciaturas que tiene la Facultad (Artes plásticas, danza y medios audiovisuales en Mexicali; artes plásticas y teatro en Tijuana; y artes plásticas y música en Ensenada) Y justamente trabajamos muy duro para la profesionalización de las artes. La verdad es que el apoyo que hemos tenido en todos estos años (la Facultad se fundó en 2003) por parte de los rectores de la UABC ha sido estupendo.

Creo que desde las universidades estamos marcando una pauta importante para la creación, la gestión y la investigación artística. Con un nuevo consumidor de arte que ganemos por semestre (por supuesto son muchos más) ya vamos de gane. Este es un trabajo de muchos años, de mucha constancia, de mucha pasión. Pero pasión ordenada.

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