Menú Ciudad Ocio
'/>
Por Salvador Lemis
Fotografías: elvicio, google, twitter, youtube, glorialopez, facebook
  • Comentarios

TEATRO BAR EL VICIO: DESDE EL BARRIO DE COYOACÁN EN MÉXICO

LAS REINAS CHULAS: UNA TRADICIÓN QUE NO SE EXTINGUE.

¿QUIÉNES SON LAS REINAS CHULAS? PRÓXIMAMENTE UNA ENTREVISTA EXCLUSIVA DESDE CIUDAD OCIO. 

UN POCO DE HISTORIA: 

Desde inicios del Siglo XX se fue gestando una tradición que –tras la primera guerra mundial- ofreció al público masivo el disfrute del “no pensar”, de olvidar los malos ratos y las carencias, de soñar un poco. El ideal venía en forma de temas cotidianos, de canciones asociadas a la trama y de referencias a la realidad y su statuo quo. Texto, canto y movimiento ya se unía desde el teatro griego. El origen de la ópera proviene de Florencia, Italia, gran cuna de artes. Giovanni Bardi creó la Camerata Florentina con Vincenzo Galilei (padre de Galileo, investigador y compositor) y Giovanni Cancini, cantante y compositor también. Luego en 1590, en el palacio del conde Jacopo Corsi, se representó un drama pastoril (“Il Pastor Fido”, de Baptista Guarini) que dio origen al género sin utilizar tragedias, sino temas más de amor, de humor y despecho. Corsi, Rinuccini y Peri. Ellos crearon “Dafne”, que fue la primera ópera. Más tarde vinieron las de Monteverdi y Benedetto Ferrari abrió varios teatros de ópera en Venecia. Haendel, Mozart, Mazzochi, Marazzoli, Schütz, Wagner, Verdi, continuaron la tradición. Jean Baptiste Lully la extendió a Francia con la Academie Royale de Musique. Rameau, Purcell, Pergolesi, Beethoven con su “Fidelio”, Cellini, tantos compositores más que sería imposible nombrarlos aquí. Rossini fue el primero en abrir el espectro temático de modo más humorista tras las guerras de Napoleón. Descendían de la ópera bufa italiana. Cargadas de situaciones cómicas y críticas.

 La degeneración de la ópera, considerada como un género para minorías, comenzó a dedicarse al humor y los temas galantes. Se convirtió en ópera bufa. La primera fue de 1769: “La finta semplice”, de Mozart. Luego vino la zarzuela, como género menor, así como la opereta. En España: el género chico.

En los 20’s y 30’s en México proliferaron. Personalidades muy fuertes de mujeres desarrollaron sus propios teatros y compañías. Esperanza Iris, conocida como “la reina de la Opereta”, fue un gran ejemplo. O María Conesa o Rosita Fornés...

La reina tabasqueña Esperanza Iris.

En 1890 surge la comedia musical, creación angloamericana que parte del gerente teatral George Edwardes. Bailes, coros, melodrama y mucho sentimentalismo de oropel. Kern, Coward, Hart, Hammerstein, Rodgers, Gershwin, Britten, Tippet, muchos… La zarzuela española después, dio a autores como Padilla, Sorozábal, Moreno Torroba, Barrera, Calleja, Luna, Serrano Simeón, Vives, Fernández Caballero, Guerrero… Ya en América otros como Montero, Buchardo, Vacarezza, Videgain, Alonso, Soria, Reynoso o Lecuona.

En México se mantiene más arraigada la tradición desde Yucatán, donde prevalece aún el Teatro de Tandas, el cabaret regional y el teatro popular de los restaurantes y cantinas. La familia Herrera, desde Daniel “el Chino” Herrera, Sakuja y más tarde Cholo, han hecho un legado importantísimo donde se combina el humor maya-mestizo.

Héctor "Cholo" Herrera, de Yucatán. 

Hoy LAS REINAS CHULAS retoman la tradición, vinculándola al cabaret. Alemania y Francia fueron puntales decisivos para el desarrollo de un nuevo tipo de cabaret.  Relajación, música, ilusiones, simplicidad, improvisación, emociones básicas, crítica social, mueca suprema, son factores que se integran para dar un producto que aparenta poco esfuerzo, pero que se piensa bien. Ellas son Ana Francis Mor, Nora Huerta, Cecilia Sotres y Marisol Gasé. Se encuentran en TEATRO BAR EL VICIO. CDMX.

Dice Ana Francis Mor: “El cabaret es un género que se ha mantenido durante varias generaciones; la gente que hace cabaret invade nuevos espacios, logrando que llegue a todos lados”.

LAS REINAS CHULAS recibieron la Medalla al Mérito en las Artes, entregada a ciudadanos destacados por sus creaciones, aportaciones de obras o estudios en beneficio de la humanidad y del país.

Buda, Jesús, Frida, la Virgen María y la diosa mexica lunar Coyolxauhqui, las miserables de la revolución francesa o las quinceañeras actuales, aparecen en escena para que, con humor ácido y crítica política, cuestionen el mal que más lacera a México: la corrupción desde todos los órdenes. Y de ahí parten otros temas, como las cuestiones de género, la violencia, el mal gusto, el machismo, los derechos, la idiotez y más y mucho más. ¡Hay que acudir al TEATRO BAR EL VICIO a verlas! A reír y pensar… ¿Te animas?

Dirección: Calle Madrid 13, Coyoacán, Del Carmen, 04100 Ciudad de México, MÉXICO. Teléfono: 01 55 5659 1139.

Comentarios



Más Artículos

Ciudad Ocio | Footer