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Por Alberto Legorreta Buendía
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GHOSTBUSTERS

WHO YOU GONNA CALL? GHOSTBUSTERS

UNA CINTA PARA EMOCIONARSE 

Hace treinta y dos años, como hoy, pude estar en las funciones de estreno de una cinta que "ficcionó" la realidad y graciosamente planteó la posibilidad de atrapar a los seres "no vivos" a partir de innovadores "aparatejos" ideados por un trío de locuaces personajes que muy en el estilo de Los Tres Chiflados hicieron las delicias de toda una Generación X, generación que aún valiente se veía frente a frente y se escuchaba casi del todo sin microondas celulares invasoras o cámaras portátiles indiscretas.

Mientras Ivan Reitman (Los Cazafantasmas, Gemelos, Evolution, Amigos con Derechos), nos presentaba súbitamente aquel verano del 84 esa película, un servidor escuchaba sin entender muy bien lo que decía en sus canciones a una ex cantante de country (para un servidor bellísima), Olivia Newton-John, mientras veía un cúmulo de videos musicales en el programa "A toda Música" con la aún hoy locutora y conductora Gloria Calzada, y se aficionaba a la "Lucía Méndez estrella internacional" del momento, mujer que cambiaría mi vida tras conocerle en el ya desaparecido estudio Paco Malgesto de Televisa Chapultepec, claro, antes del terremoto devastador del 85.

No sabía qué iba a ser de la vida tras un abrupto cambio de carrera en la U.N.A.M., no sabía quién llegaría a ser como miembro de esta mítica profesión llena de "perversos" y "divescos" personajes,  pero mientras la transición y el sueño de una noche de verano iniciaban disfrutaba gozoso del Séptimo Arte en los Cinemas Aeropuerto en aquel 1984, en esa ocasión gracias a los enredos de una cinta de terror fantástico que me acompañaba solidaria en mi espera del amor, de ese amor de sueños juveniles, del amor más anhelado después del de los padres, de ese amor que después de tres décadas me tomaba hoy de la mano y sonreía luminoso junto conmigo, aplaudiendo las ocurrencias de una muy nueva versión de aquella comedia insólita llamada Cazafantasmas.

Melissa MacCarthy (de quien me declaro ahora amoroso seguidor), Kristen Wiig, Kate Mackinnon y Leslie Jones (divertidas comediantes miembros del show estadounidense Saturday Night Live), tomadas de la mano de un cuasi cándido, "embrutecido" y semi gracioso Chris Hemsworth conforman el equipo de Investigadoras de lo paranormal quienes complementadas con este nerd "encantador", una científica nuclear, y una boletera relegada del metro neoyorquino son atormentadas por un rencoroso y maquiavélico villano Rowan North (Neil Casey), malévolo personaje con muy baja autoestima, luchando así por la posibilidad de acceder a los secretos de la vida y la muerte a partir de inauditos gadgets que arremeten contra lo paranormal armadas con rayos casi olímpicos, lazos mágicos (sí exactamente como la nueva Wonder Woman), y explosiones insólitas que afectan solamente a los espíritus rebeldes que se niegan a permanecer en ultratumba.

Divertidas secuencias, aunque generosamente predecibles, en donde su director y también co productor Paul Feig (Chicas armadas y peligrosas, Spy: una espía despistada), evoca películas como El Excorcista, Poltergeist (Juegos Diabólicos), Los Cazadores del Arca Perdida y a su misma predecesora Los Cazafantasmas (con la que no tiene nada que ver en su trama ni es continuación ni algún tipo de saga), el equipo de féminas amazonas de la lucha contra los "no vivos" trae hasta un siglo colmado de violencia y genocidio un nuevo aire de inocencia vibrante, acompañado de esperados cameos, a actores como Bill Murray, Dan Akryold, productor de la cinta, Ernie Hudson (Miss Simpatía, Oz) y a una deliciosa Sigourney Weaver (también fan me declaro de esta Diva), que ya desprendida de aquella singular belleza y de Zull (el espíritu que la poseyó en el 84), convoca a los recuerdos de esa apocalíptica década matizada por un mal que afectaba a una minoría y que en su sangre se llevó posteriormente a varias de sus más grandes estrellas.

Un nuevo vórtice maligno, casi como el causado por la sola idea de filmación de esta nueva versión femenina que muy al estilo de La policía del más allá (Schwentke), o de Avengers (Whedon), o Thor; el mundo oscuro (Taylor), es el motivo que alucina como premisa una mente desquiciada por los complejos y el rencor de un vapuleado bell boy (bastante madurito y buen actor), quien agrede con los mismos principios científico - literarios de las autoras Abby y Erin (MacCarthy y Wiig), a una isla de Manhattan con fantasmas carnavalescos y el legendario hombre malvavisco que extrañamente en ésta ocasión no embarra de golosina blanquecina a nuestras aguerridas protagonistas.

Entre las escuetas notas del famoso tema musical ochentero nuevamente interpretado por Ray Parker Jr., así como las ausencias de Egon (Harold Ramis) y el actor Rick Moranis, y de forma parecida al recuerdo del amor de juventud antes evocado, la cinta no cae en excesos y lamentablemente prudente convive con los éxitos veraniegos de este 2016 en todas las salas de cine del mundo, dejando en todos los fans de aquel regordete fantasmilla circundado por el legendario círculo rojo a la espera de su secuela (ya anunciada al finalizar los créditos de ésta versión "feminista" de la cinta), quienes deseosos le esperamos pidiendo al mundo de lo eterno vuelva con los derroches de adrenalina que contuvo aquel paranormal sueño de una noche de verano. 

PARA ALEXANDER, POR TOMAR MI MANO

Alberto Legorreta

Actor, director y productor teatral. Crítico cinematográfico y guionista     legorret@gmail.com       @LegorretAlbert

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